Cotidianidades... 100
11/mayo/2015 Cotidianidades… ¿Quién no ha sufrido los embates del olvido? Si no es el celular en casa, son las llaves dentro del auto, esa palabra que tienes en la punta de la lengua, llamar a tu hermana el día de su cumpleaños, la fecha en que se vencía el recibo de luz o, incluso, la idea que estabas expresando cuando de pronto fuiste interrumpido. En todos los casos, el sujeto que ha olvidado hace una mueca como si tuviera un fugaz y doloroso ataque de estreñimiento, mientras escarba entre la memoria tratando de encontrar los caminos de vuelta a los recuerdos precisos. Más doloroso resulta, sin embargo, cuando eres tú el objeto de ese olvido. Si bien está el caso de aquellos que tienen padres con Alzheimer, nos es más frecuente encontrarnos con antiguos compañeros de escuela que —previo gesto de ataque de estreñimiento— te dicen: “la verdad que no me acuerdo de ti”, y más frecuente aún es cuando pides un favor y a cambio recibes un desesperante: “chín, se me olvidó”. Pero...